Cuidados
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¡Bienvenidos a la sección de 'Cuidados'!
Aquí recogeremos información importante acerca de como actuar en caso de encontrarnos un ave necesitada, además de la alimentación y el mantenimiento de nuestros polluelos huérfanos,o mejor dicho, adoptados. Para la alimentación presentamos la información dividida en categorías ya que, según sea el tipo de ave que tenemos en nuestras manos, tendremos que tener en cuenta unas cosas u otras, dadas sus distintas necesidades.
- Me he encontrado un polluelo, ¿qué debo hacer?
Lo primero es observar el entorno en el que se encuentra y evaluar la urgencia con la que necesita que lo cojamos. Las situaciones más urgentes en las que un polluelo necesita que lo rescatemos serían, por ejemplo, que corriese peligro de ser atropellado (un polluelo en medio de la carretera) o de ser atacado por algún animal (gatos o perros, callejeros o no). Lo principal es usar nuestro sentido común, y si consideramos que puede correr peligro lo mejor es que lo apartemos de el.
Por otra parte existe la posibilidad de encontrarnos un polluelo que, a pesar de que se en un principio nos puede parecer que se encuentra solo y desamparado, no corre ningún peligro inminente. Por ejemplo, en las cercanías de un árbol en el campo o en un parque. En esos casos, lo mejor es alejarnos un poco del animal para observar la escena desde la distancia y comprobar si se trata de un ave abandonada o si sus padres siguen cuidando de el por los alrededores. Esta situación es muy común, y a menudo es mejor dejar que la naturaleza siga su curso sin necesidad de intervenir.
También se puede dar el caso de encontrarnos con una situación en la que hay un polluelo que, por las circunstancias de su entorno (animales peligrosos, vehículos o embalses de agua cercanos), no podemos garantizar su seguridad y sin embargo tenemos la certeza de que sus padres se encuentran cerca del entorno. En ese caso, lo mejor es localizar su nido de origen para volver a dejarlo en el sitio al que pertenece, pero no siempre es posible. Otra opción es localizar un punto que consideremos seguro, a cierta distancia del suelo (por ejemplo, un árbol) e instalar nosotros un nido artificial que puede ser cualquier cosa, como una caja pequeña de zapatos (abierta). Si conseguimos fijar nuestro nido artificial es un punto seguro, lo normal es que los padres escuchen al polluelo y lo acaben localizando, y lo sigan cuidando y alimentando desde ahí.
- Necesita mi ayuda, ¿ahora qué?
En primer lugar, debemos tomar en consideración la opción de ceder nuestro pollo a gente con experiencia en el tema. En nuestro país tenemos la suerte de contar con numerosos Centros de Recuperación de Fauna que, en la mayoría de los casos, estarán dispuestos a ayudarnos acogiendo al pequeño en sus instalaciones, donde recibirán la alimentación y los cuidados necesarios de mano de profesionales en el tema. Os dejo el enlace a la página de GREFA donde recogen los datos de los centros de nuestro país:
Enlace: Centros de recuperación de Fauna en España.
Es posible que, por las circunstancias que sean, no tengamos la posibilidad de acudir a un Centro. En estos casos deberemos de ser nosotros mismos quienes tratemos de sacar al pequeño adelante.
Una vez tomada la decisión de protegerlo y llevarlo a casa, debemos actuar en consecuencia según sea el estado del animal. Si tenemos un animal aparentemente sano, despierto y activo, lo primero que debemos hacer es proporcionarles un buen cobijo, es decir, un nido. Sirve cualquier cosa: cajas de madera, de zapatos, cubos, gorros viejos, transportins o incluso tuppers, entre otros, siempre teniendo en cuenta que el habitáculo debe estar cubierto (para evitar que se escape ya que luego es bastante difícil encontrarlos) y, muy importante, con una ventilación adecuada (acordarnos, por ejemplo, de hacer agujeros en la tapa para que nuestro pollo pueda respirar). El habitáculo que hayamos elegido es recomendable acondicionarlo con un fondo de tiras de papel de periódico o similar, para que resulte más fácil de limpiar y por lo tanto más higiénico (de otra manera, tendríamos que estar constantemente cambiando de caja).
Si por el contrario nos encontramos con un animal apagado y/o sin energía y con aspecto no muy saludable, deberíamos procurar estabilizar su estado antes de ocuparnos de su nido. Estos son algunos de los signos que a los que deberíamos estar atentos:
- Ojos cerrados
- Respiración acelerada
- Falta de fuerza, dificultad para estar de pie
- Se cae de lado constantemente
- Cuello torcido
- RigidezEnlace: Centros de recuperación de Fauna en España.
Es posible que, por las circunstancias que sean, no tengamos la posibilidad de acudir a un Centro. En estos casos deberemos de ser nosotros mismos quienes tratemos de sacar al pequeño adelante.
Una vez tomada la decisión de protegerlo y llevarlo a casa, debemos actuar en consecuencia según sea el estado del animal. Si tenemos un animal aparentemente sano, despierto y activo, lo primero que debemos hacer es proporcionarles un buen cobijo, es decir, un nido. Sirve cualquier cosa: cajas de madera, de zapatos, cubos, gorros viejos, transportins o incluso tuppers, entre otros, siempre teniendo en cuenta que el habitáculo debe estar cubierto (para evitar que se escape ya que luego es bastante difícil encontrarlos) y, muy importante, con una ventilación adecuada (acordarnos, por ejemplo, de hacer agujeros en la tapa para que nuestro pollo pueda respirar). El habitáculo que hayamos elegido es recomendable acondicionarlo con un fondo de tiras de papel de periódico o similar, para que resulte más fácil de limpiar y por lo tanto más higiénico (de otra manera, tendríamos que estar constantemente cambiando de caja).
Si por el contrario nos encontramos con un animal apagado y/o sin energía y con aspecto no muy saludable, deberíamos procurar estabilizar su estado antes de ocuparnos de su nido. Estos son algunos de los signos que a los que deberíamos estar atentos:
- Ojos cerrados
- Respiración acelerada
- Falta de fuerza, dificultad para estar de pie
- Se cae de lado constantemente
- Cuello torcido
Si nos encontramos con un animal que sufre uno o varios de estos síntomas, necesita que actuemos rápidamente. Es posible que lleve demasiado tiempo sin comer, que esté deshidratado, que sufra un golpe de calor o por lo contrario que su temperatura haya bajado demasiado. Lo importante en todos los casos, es "activar" a nuestro pollo para que pueda seguir luchando, y para ello necesitaremos lo siguiente:
- Una fuente de calor: manta térmica, botella de plástico llena de agua caliente (cubierta con un trtiapo o similar)...
- Agua tibia
- Azúcar
Lo primero es preparar el agua azucarada, se puede calentar rápidamente en el microondas. A este agua le añadiremos una buena cantidad de azúcar (no tengáis miedo, debe estar completamente saturada de azúcar) y lo removeremos hasta disolver todo.
Una vez preparada sólo queda asegurarnos de que el agua no está demasiado caliente, y ya se la podemos administrar a nuestro pollo. Basta con mojar la punta del dedo en el agua y depositar una gotita en la comisura del pico, a los pocos segundos deberíamos ver como la absorbe y la traga. Podemos repetir un par de veces más hasta asegurarnos de que ha bebido al menos tres o cuatro gotitas de agua azucarada.
Finalmente, dejaremos al pollito cerca de una fuente de calor y le daremos un par de minutos para esperar que reaccione.
El agua con azúcar nos debería de servir como "inyección" de energía directa. Es corriente encontrarnos un animal muy apagado y que, tras suministrarle el agua azucarada, empieza a reaccionar. Pero esto no nos servirá de alimento, tan sólo es una ayuda para estabilizarlo y poder continuar con sus cuidados.
Una vez estabilizado, es hora de preparar su comida.
- Alimentación (click en la categoría para abrir el enlace):
GRANÍVOROS (alimentación adulta a base principalmente de semillas): gorriones, verderones, jilgueros, verdecillos...
INSECTÍVOROS (en su alimentación incluyen una gran cantidad y variedad de insectos): mirlos, petirrojos, currucas, zorzales, mosquiteros...
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